viernes, 7 de agosto de 2020

Ante la huida de España de Juan Carlos

Nota de la Secretaría Política de Don Sixto Enrique de Borbón con motivo de la huida de España del anterior Jefe del Estado.

Los acontecimientos que han forzado la huida del anterior Jefe del Estado, don Juan Carlos, al igual que su hoja de servicios, no son precisamente ejemplares; menos aún cuando se contemplan desde la tradición católica de la Monarquía española. Claro es que la familia que detenta el trono se halla desde el principio alejada de la misma. Sin embargo, la monarquía, aun la espuria, levanta tales odios para la Revolución, que sólo con dificultad la sufre, desembarazándose de ella en cuanto puede. En España la República tuvo que disfrazarse de monarquía, porque de otro modo resultaba inaceptable para los españoles, como quedó demostrado en las dos breves ocasiones en que se quitó la corona. ¿Va a intentarlo de nuevo?

La Comunión Tradicionalista, como depositaria de la verdadera tradición monárquica, sólo puede constatar una vez más en la experiencia lo que desde los principios siempre ha afirmado. Sin resentimiento y sin regocijo. Con preocupación por lo que queda de España. Las fuerzas que quieren acelerar su destrucción una vez más están prontas. Mientras que las que la han hecho posible con su inconsciencia tanto como con sus errores carecen, también una vez más, de capacidad y voluntad de respuesta. Que el actual Jefe del Estado haya facilitado o incluso promovido la salida de su padre puede ser –según la famosa y cínica frase– peor que un crimen: un error. Que es posible termine pagando, más pronto que tarde, reducido como queda a una irrelevancia total y visible. Y que es seguro pagaremos todos. Nosotros redoblaremos los esfuerzos por mantener la bandera de la Monarquía, de la auténtica, ahora que la postiza comienza a declinar según un sino fatal. Y que Dios nos ampare a todos.

Madrid, 6 de agosto de 2020.