lunes, 8 de noviembre de 2004

Intervención del Presidente del Círculo en la Cena de Cristo Rey

A continuación transcribimos la intervención de Luis L. en la Cena de Cristo Rey:
"Mi exposición quiere ser breve, lo suficiente para presentaros el círculo y sus actividades y a los ponentes que hoy nos acompañan. Quizá sea yo el menos apropiado para hacer una presentación del Círculo existiendo como hay entre los presentes voces muchos más autorizadas que la mía para hablar de lo que ha sido la recuperación del Círculo, que ya existió hace unos años, y de las vicisitudes que ha atravesado hasta su pleno reconocimiento por la administración pública.

Bien, para encontar los origenes del Círculo en esta nueva etapa tenemos que remontarnos al primer trimestre del 2003. En ese momento un grupo de tradicionalistas madrileños sentimos la necesidad de reorganizarnos y de empezar a dar una respuesta a los problemas actuales de nuestra patria. Sentimos el deseo de tener una actividad más intensa y sumarnos a las inicitativas que en otras sedes, ya han tenido éxito, como son, la Santa Causa o la Agencia de Noticias Faro. Así pues, finalmente el pasado 8 de mayo se constituyó el Círculo Cultural Antonio Molle Lazo como organización local del tradicionalismo y plenamente integrado en la Comunión Tradicionalista.

Sin embargo, ni siquiera en la forma de asociación cultural ha pasado desapercibido nuestra organización para las autoridades, que han tratado de poner trabas a nuestro legalización. Finalmente, la propia administración ha reconocido lo infundado de su pretensión formulada fuera del plazo legal para hacerlo y ha acabado por reconocer nuestra absoluta legalidad con fecha de 7 de octubre pasado. Día, como saben, de la Victoria de Lepanto y de Nuestra Señora del Rosario que por su directa intervención en la victoria se ganó el título de "Auxilio de los Cristianos".

En cuanto al nombre del Círculo se ha escogido el del martir de la guerra de liberación el jerezano Antonio Molle Lazo y ello a pesar de que a Dios gracias no faltaban nombres de ilustres tradicionalistas que hubieran honrado prestando su nombre a esta asociación, algunos de ellos de reciente perdida. Sin embargo, fue la vida y sobretodo la martirial muerte de Antonio Molle Lazo -actualmente en proceso de beatificación-, la que nos decidió definitivamente a ponernos bajo su protección y a señalarlo como referente de nuestra acción, pues quien mejor que él, que vivió la aprobación oficial por el Papa Pio XI de la festividad de Cristo Rey y que murió asesinado respondiendo con Vivas a Cristo Rey y a España.

En cuanto a los fines y objetivos que persigue el Círculo Cultural Antonio Molle Lazo, éste nace con una doble vocación si se me permite. Por un lado, como organización local integrada en la Comunión Tradicionalista y al servicio por tanto de la Causa de Dios, Patria, Fueros y Rey y de la Secretaría Política de S.A.R. Don Sixto de Borbón de Parma como abanderado de la tradición y autoridad legítima. Pero el Círculo además, quiere ser también un centro de difusión de la Doctrina Tradicionalista y de la Doctrina Social de la Iglesia y un lugar de encuentro de católicos militantes y de recta intención, mediante la promoción de actividades que sin ser estrictamente carlistas, si combatan con espíritu firme las consecuencias antinaturales de un Sistema corrompido.

Ello es el resultado de una reflexión personal de los promotores de que el tradicionalismo se enfrenta a un fenómeno social nuevo que es el de la completa secularización de la sociedad española que vive en un ateismo práctico y donde no existe terreno propicio para que una propaganda exclusivamente política pueda obtener los frutos deseados. La mayoría de quienes componemos actualmente el Círculo y los allegados -a quienes pronto integraremos- procedemos de ambientes poco o nada tradicionalistas. Han sido otras personas que llegaron antes que nosotros las que nos han abierto su mente y nos han cedido su tiempo y los que nos han aproximado a las posturas tradicionalistas. Es por ello, que nos planteamos la acción política como una acción principalmente formativa mediante actividades que den a conocer a la masa católica española la doctrina tradicionalista.

Y ello, en un momento dramático para la historia de España. En el plano social, los gobiernos del PP y del PSOE han conducido a la mayor ruindad moral de España de toda su historia. 80.000 seres humanos mueren todos los años en el seno de sus madres, convirtíendo lo que debiera ser el templo del amor de una madre por su hijo, en el cadalso de su muerte. Además la pildora abortiva auspiciada por el PP aumenta hasta lo desconocido a las víctimas de este crimen. El PSOE y algunos destacados miembros del PP amenazan ahora con dispensar de manera gratuita la funesta píldora y, lo hacen, engañando sobre sus verdaderas dimensiones abortivas.El pasado viernes muchos de los que estábamos aquí, nos manifestábamos junto a la sede del partido gobernante que incluso amenaza con ampliar los supuestos quirúrjuicos, convirtiéndose España en poco tiempo si Dios no lo remedia, en un paraiso legal para las prácticas abortivas. Y lo hacíamos de manera aconfesional y apolítica, prescindiendo del don más grande que Dios nos ha dado, el de la Fe.

La legalización de las uniones contra natura y la posibilidad de que adopten niños es otra medida que este gobierno progresista nos quiere malmeter a los españoles. Nuestros obispos que en muchos casos se limitaban a negar la equiparación con el Matrimonio, se olvidan de que aun incluso llamándose de otra manera son contrarios al orden natural y no pueden ser legalizados ni favorecidos de forma alguna.

La amenaza de suprimir la financiación de la iglesia por parte del Estado en claro incumplimiento de los compromisos asumidos por la desamortización es un acto más de hipocresía y falsificación, ya que el Estado es incapaz de asumir toda la labor social que realiza no solo la Iglesia sino las organizaciones promovidas por la Iglesia para paliar el sufrimiento y la pobreza y reconfortar espiritualmente en las dificultades. No obstante, la financiación del Estado aunque de justicia, actua en la práctica como atadura y armazón de la Iglesia que suaviza sus denuncias por el temor que sus palabras puedan suponer una retirada de la ayuda.

Por otro lado, el aviso de referendum de aprobación de la Constitución Europea, ha despertado un debate sobre las raices cristianas de la misma, en donde muchos católicos han pedido el reconocimiento creo que equivocadamente en el preámbulo, de esta mención. Digo que creo que equivocadamente, porque esa mención meramente nominal no supondría ni mucho menos un referente a la Ley Natural ni mucho aún un reconocimiento a su soberanía, sino más bien una utilización insultante del cristianismo y del nombre de Cristo para políticas contrarias precisamente a la moral y doctrina social cristiana. De haberse aprobado esta mención, muchos católicos habrían aprobado esta constitución en el referendum en señal de gratitud. Esperamos que en coherencia se opongan a la citada constitución europea y a la española donde aún resulta más sangrante esa omisión, pues fue la Fe católica la que fraguó su unidad política, ininterrumpida salvo contadísimas excepciones hasta el año de aprobación de esa constitución.

En los últimos meses, observamos como la sociedad católica e incluso la propia jerarquía comienzan a reaccionar frente los achaques virulentos del gobierno socialistas y empiezan a protestar frente las consecuencias antinaturales de un sistema político que no puede ser conforme con ese derecho natural. Sin embargo, creemos que si bien nos alegran esas reacciones de la masa católica, el fin último que perseguimos es el del Reinado Social de Cristo y, en consecuencia, el de la confesionalidad católica del Estado, un bien que la Iglesia sigue deseando auque algunos obispos silencien o nieguen esta verdad perenne tanto por exigencia de la Fe y deber de todas las naciones como por ser propio al ser de España. En este sentido, no contemplamos la renuncia política a este fin ni tan siquiera por motivos estratégicos, porque como demuestra la historia en la política terreno cedido terreno perdido.

Ello no es óbice para que el Círculo Cultural Antonio Molle Lazo proteste ante las políticas actuales que conducen a España sin remedio hacia su desaparición. Sin embargo creemos que no solo hay que hacer una política de trinchera o de retaguardia, el tradicionalismo lleva muchos años en el frente y mucha sangre derramada en defensa de sus principios como para nuevos cantos de sirena del posibilismo, nos conduzcan a una renuncia políticia del confesionalismo, verdadero pilar de nuestro credo. No solo queremos católicos políticos sino también una política católica que como manda el catecismos ilumine las instituciones y todas las realidades temporales. Sin embargo, tampoco esta actitud debe llevarnos al inmovilismo y menos aún a despreciar a personas honestas de recta intención que sacrifican generosamente su vida en defensa de una doctrina moral y social católica y ello aunque no aciertan a disparar a las causas de esas consecuencias. Nuestros objetivos no son los de dificultar las legítimas protestas que pueden surgir en modo de partidos o asociaciones e incluso, cuando sea preciso, contarán con nuestro apoyo siempre que ello no comprometa a la Causa a la que pertenecemos y que no perdemos la esperanza de que finalmente triunfe, porque la desesperanza es el paso para la tibieza.

Entre las actividades que el círculo pretende llevar a cabo y antes de dar paso a nuestros invitados, queremos realizar tertulias y debates periódicos (mensuales o bimensuales) con una temática variadas: aspectos de actualidad, doctrinales, históricos, etc. El Círculo Antonio Molle Lazo comienza su actividad recuperando las Cenas de Cristo Rey, porque es en la firme creencia de la soberanía de Nuestro Señor lo que es causa y fin de nuestra acción. Confiamos en que esta tradición particular que hoy recupera el Círculo Cultural Antonio Mollle Lazo, sea el precedente de la recuperación para España de la Tradición con mayúsculas.

Finalmente, quiero terminar mi breve exposición presentándoles a los dos oradores que hablarán hoy en esta recuperación de la Cena de Cristo Rey. Dos oradores que no necesitan presentación, dos gigantes del tradicionalismo que nos honran hoy con su presencia entre nosotros.

Manuel de Santa Cruz, carlista de dilatada trayectoria, es un historiador y publicista fecundo. Es autor, de una parte, de los "Apuntes y documentos para la historia del tradicionalismo español (1939-1966)", en 28 tomos, alguno con varios volúmenes. Por otro lado ha escrito varios miles de artículos breves y combativos en revistas de toda clase, entre las que destacan "Qué pasa", en los sesenta y setenta, y "Siempre p´alante" de los ochenta hasta el presente. Presidente de la Junta Nacional para la Reconquista de la Unidad Católica fue el impulsor durante muchos años de las cenas de Cristo Rey.

Por otro lado, Miguel Ayuso es profesor de Universidad y autor de una docena de libros y varios centenares de artículos, en revistas españolas, europeas y americanas. Singularmente en "Verbo", cuya redacción dirige desde 1990. Es también el Secretario del Patronato de la Fundación Francisco Elías de Tejada y, tras el fallecimiento del inolvidable profesor Rafael Gambra, es el Secretario Político de S.A.R. Don Sixto Enrique de Borbón. En los años ochenta tomó el relevo a Manuel de Santa Cruz en la organización de las cenas de Cristo Rey.
Hoy, pues, nadie mejor que ambos, por lo que representan para el tradicionalismo en general y para el carlismo en particular, pero también por su consagración a la causa de la unidad católica de España y a la celebración de la festividad de Cristo Rey, para hablar en esta ocasión en que el Círculo Antonio Molle recupera esta tradición."