domingo, 15 de diciembre de 2013

Algo sobre la (no) beatificación de Antonio Molle Lazo

Recién finalizado en Madrid el Rastrillo carlista de Adviento, cansados pero agradecidos (aprovechamos para reiterar las gracias a donantes, compradores, visitantes, voluntarios y colaboradores) y contentos, volvemos nuestra atención a la actualidad sobre el titular de este círculo, el Mártir de Cristo Rey, Antonio Molle Lazo. Extractamos de un artículo de opinión que hace doce días recogía la agencia FARO:


Sevilla, 3 diciembre 2013, San Francisco Javier S.I., confesor. (Corresponsal). No estuvimos en la charla que en el semisecreto círculo tradicionalista de Sevilla dio Manuel Orta Gotor, sacerdote de la diócesis sevillana [...] Ni por canales oficiales ni oficiosos trascendió una de sus revelaciones en dicha charla: la de que una vez más se desecha el proceso de beatificación del requeté Antonio Molle Lazo, mártir de Cristo Rey. Desafiando (un poco) la omertà, se supo por fin mediante carta anónima (firmada por «Almogrote») a un medio ajeno, Tradición Digital:
En una conferencia impartida por el R. P. Orta en el Círculo Tradicionalista sobre la vida de ANTONIO MOLLE LAZO y su glorioso camino hacia el martirio por defender a Dios y a su Patria, se nos comunica que el Arzobispado de Sevilla lo ha excluido de la lista de los 20 propuestos para ser beatificados próximamente como «Los veinte mártires del siglo XX de la Archidiócesis de Sevilla»; ya que sería políticamente incorrecto titularlo «LOS VEINTE MÁRTIRES DE LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA DE LA ARCHIDIÓCESIS DE SEVILLA». Los motivos que se presumen es que hizo uso de las armas para defender su FE. Motivo peregrino a todas luces, más cuando un contemporáneo suyo cristero mejicano que se levantó en armas en la defensa de su FE, fue beatificado por la Archidiócesis de Méjico. Todo este sinsentido nos demuestra una vez mas en estos tiempos que nos ha tocado vivir, hasta dónde puede llegar la sinrazón y cómo se pueden contaminar hoy en día en España instituciones como la Iglesia que, para no molestar a los poderes de estado, deja fuera del proceso de beatificación al que una mañana de agosto en Peñaflor murió salvajemente asesinado por defender su FE y sus IDEALES, ANTONIO MOLLE LAZO.

PARA LA TRADICIÓN ANTONIO MOLLE LAZO ES MÁRTIR COMO TAMBIÉN LO FUERON TODOS LOS REQUETÉS QUE EN SIMILARES CIRCUNSTANCIAS DIERON SU VIDA.

ANTONIO MOLLE LAZO ¡ANTE DIOS NUNCA SERAS MÁRTIR NI HÉROE ANÓNIMO!

EN CRISTO REY.

Las pequeñas inexactitudes que contiene esta carta al director no obstan para reconocer la enormidad de lo que tuvieron que oír los presentes. Dicho sea de paso: la excusa de que Antonio Molle era requeté en la Cruzada de Liberación, si fuera aplicable, no lo sería en este caso. Molle se quedó para proteger a unas monjas de un contraataque rojo; fue hecho prisionero y martirizado después, el 10 de agosto de 1936. No murió en combate ni con las armas en la mano, y el odium fidei de sus verdugos es evidente y está sobradamente documentado.

Otro asistente a la charla de Manuel Orta completa la información en un conocido foro de Internet:
De todos modos al final de la conferencia uno de los presentes explicó que aunque no haya entrado en esta última tanda de beatificados, parece que hay otras posibilidades de que la beatificación sea tramitada de forma independiente por otra vía, y dada la abundantísima documentación que hay podría ir mucho más rápido. Sigamos rezando por que la cosa llegue a buen puerto y pronto. De todos modos, como reza el dicho carlista, para Dios no hay héroes anónimos, y aunque la Iglesia no se pronuncie es un hecho que Antonio Molle está en el cielo porque fue mártir. Yo no tengo reparos en pedir su intercesión por España. Lo hago a diario.

O sea, que alguien presente se esforzó por quitarle hierro al asunto. A los carlistas activos no les resultará difícil conjeturar quién pudo ser.

Desde hace ya varios años, es persistente la impresión de que las beatificaciones se han convertido en un negocio poco serio, y al por mayor. El Vaticano II había supuesto un cerrojazo a las causas de beatificación «políticamente incorrectas», como la de la Reina Isabel la Católica o la del propio Antonio Molle. Antes, incluso, la posible beatificación del requeté de Arcos de la Frontera incomodaba a importantes figuras del franquismo, que temían resultase en publicidad favorable al Carlismo. A partir de la década de 1980, en cambio, pareció terminar la veda de beatificaciones de mártires de la Cruzada, bien que matizadamente, pero también masivamente y, si se nos permite, mezcladamente. La de Antonio Molle Lazo, en cambio, ha encontrado obstáculo tras obstáculo.

Quizá sea mejor así. ¿Antonio Molle Lazo, uno más en otra beatificación masiva de «mártires del siglo XX» (¡no se hable de la persecución roja ni de la Cruzada, por favor!), quizá hasta con prohibición de banderas españolas como el pasado 13 de octubre en Tarragona? ¿Se imaginan la imagen del requeté del Tercio de la Merced rodeada de esos trapos almohades que llaman «banderas de Andalucía»?