sábado, 9 de abril de 2005



Juan Pablo II gran devoto de la Virgen de Fátima, falleció el primer sábado de mes de abril tras participar en la Misa de la fiesta de la Divina Misericordia y recibir el Santo Viático y el Sacramento de la Unción de Enfermos. Quiso ofrecer su sufrimiento hasta el final en reparación del ultrajado Corazón de María.

Los miembros del Círculo Antonio Molle Lazo que asistimos al encuentro en Cuatro Vientos y a la Plaza de Colón recordamos estas palabras memorables:

"Al dar gracias al Señor por tantos dones que ha derramado en España, os invito a pedir conmigo que en esta tierra sigan floreciendo nuevos santos. Surgirán otros frutos de santidad si las comunidades eclesiales mantienen su fidelidad al Evangelio que, según una venerable tradición, fue predicado desde los primeros tiempos del cristianismo y se ha conservado a través de los siglos.

Surgirán nuevos frutos de santidad si la familia sabe permanecer unida, como auténtico santuario del amor y de la vida. «La fe cristiana y católica constituye la identidad del pueblo español», dije cuando peregriné a Santiago de Compostela (Discurso en Santiago, 9.11.1982). Conocer y profundizar el pasado de un pueblo es afianzar y enriquecer su propia identidad ¡No rompáis con vuestras raíces cristianas! Sólo así seréis capaces de aportar al mundo y a Europa la riqueza cultural de vuestra historia. "


Ha sido un Papa entrañable y bueno y sobretodo muy querido por los jovenes a quienes siempre llevó en su corazón. Todos los socios del Círculo, simpatizantes, miembros de las Juventudes Tradicionalistas y de la Comunión Tradicionalista lamentan su perdida y ruegan una oración por su alma para que goce ya, junto a María Virgen, de la visión beatífica de Dios. Que Nuestro Señor todopoderoso le acoja en su seno.

Karol Wojtyla (1920-2005)

R.I.P.